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SOMNIFOBIA: EL TERRIBLE MIEDO A DORMIR


Existen una gran cantidad de fobias sumamente extrañas. Una fobia es un trastorno de ansiedad caracterizado por un miedo irracional a un estímulo (un objeto, un lugar, un insecto, etc.). La persona que sufre una fobia hace todo lo posible por evitar ese estímulo que le provoca malestar, y esta conducta puede llegar a interferir en el funcionamiento normal de su vida diaria y mermar, en consecuencia, la calidad de esta.


Desde el miedo a los payasos hasta el miedo al queso (turofobia), existen multitud de fobias insólitas e inexplicables. Sin embargo, evitar los payasos o el queso no parece que sea una tarea excesivamente compleja como para que nuestra calidad de vida se vea comprometida, pero… ¿y si la fobia que presentamos es la somnifobia o miedo a dormir? Dormir es algo imprescindible no solo para rendir adecuadamente y sentirnos con energía, sino para continuar con vida. Por otro lado, muchas personas opinan que dormir es uno de los mayores placeres de la vida, imagina que ese deleite se convierte en tu mayor pesadilla, una de la que ni siquiera te puedes despertar.


¿EN QUÉ CONSISTE?


La somnifobia, hypnofobia u oneirofobia consiste en un miedo irracional y excesivo ante el acto de dormir. Las personas que la sufren sienten pánico porque piensan que mientras están durmiendo algo terrible les va a pasar, como por ejemplo, que dejarán de respirar y morirán. Aún sabiendo racionalmente que no existe amenaza alguna se mantienen despiertos.


Existen casos en los que el pánico se desata ante la creencia de que los sueños que se tendrán al dormir favorecerán el hecho de caer en un estado de locura permanente. Este tipo de fobia genera una gran cantidad de estrés y un deterioro físico y mental importantes, por lo que no es raro que muchas personas acaben sufriendo alucinaciones, hecho que aún agrava más su situación.


¿QUÉ LO DESENCADENA?


Según Francisco Segarra, coordinador del grupo pediátrico de la Sociedad Española del Sueño (SES) y especialista de la Clínica del Sueño Estivill existen tres vías principales que desembocan en esta fobia:

  • Personas que padecen de insomnio y que generan ansiedad anticipatoria y angustia por no poder dormir.

  • Individuos que padecen de pesadillas o terrores nocturnos

  • Quienes padecen apneas del sueño y se despiertan con sensación de ahogo.

Son personas que tienen miedo a dormir porque han sufrido experiencias negativas asociadas al sueño.

Se ha llegado a pensar que en algunos casos la causa de esta fobia puede ser haber visto películas de terror de pequeños o haber visto algo que les ha traumatizado mucho y que ha quedado en el subconsciente y sale de esa forma por la noche.


SOMNIFOBIA EN NIÑOS


El miedo al ir a dormir en niños suele aparecer entre los 2 y 4 años de edad ya que es la etapa en la que se desarrolla la imaginación infantil. Sin embargo, dado que aún no son capaces de distinguir bien entre la realidad y la fantasía, piensan que los monstruos, dragones y otros villanos pueden hacerles daño. La hora de ir a la cama es especialmente complicada ya que se le añade otro elemento potencialmente aterrador: la oscuridad. Si a esto se le suman las pesadillas, tenemos los ingredientes perfectos para que se desarrolle una somnifobia propiamente dicha.


A los 8 años la mayoría de los niños ya no tienen miedo a dormir. Sin embargo, en algunos casos eso no ocurre y el miedo termina siendo desadaptativo, provocando un gran malestar y sufrimiento en el niño. En ese caso se puede hablar de una fobia. Como el pequeño no duerme ni logra descansar lo suficiente, tendrá somnolencia diurna, su atención disminuirá y su capacidad de aprendizaje se verá afectada.


SÍNTOMAS


La hipnofobia se manifiesta de forma típica a través de varios síntomas físicos y mentales. Puede producir ansiedad cuando al sujeto se le habla de dormir o incluso cuando únicamente lo piensa. A veces la somnifobia se manifiesta como una forma de trastorno de ansiedad:

  • Respiración entrecortada y falta de aire

  • Confusión, sudoración y sentimiento de pánico y terror incontrolables que aumentan aún más la ansiedad.

  • Sequedad de boca.

  • Temblor y palpitaciones

  • Náuseas

J., un paciente que padece somnifobia explicó de la siguiente manera lo que sentía cuando llegaba el momento de ir a la cama: “Cuando me dispongo a dormir sufro un aumento gradual de la ansiedad hasta límites insoportables. Mi organismo desencadenaba episodios de pánico y ahogamiento para así evitar que pueda conciliar el sueño. Es difícil de explicar, hay que sentirlo: se te acelera el pulso, tiemblas, y no sabes qué hacer. Te sientes impotente. La situación, el subconsciente... te domina. Salgo de la cama y suelo ir a la calle desesperado, como si buscara auxilio. He ido en ocasiones a centros de salud mental y en vez de ayudarme lo que hacían era agravarlo con pastillas y fármacos que aumentaban mi ansiedad y mi miedo a dormir. Se me ha pasado por la mente en alguna ocasión poner fin a este calvario.”


Al preguntársele si descansaba una vez caía dormido, el paciente comentó: “Duermo de 3 a 5 horas, según el día y el grado de intensidad del pánico. Cuando duermo es debido a que caigo rendido. Supongo que el mismo cerebro se desconecta ya por inercia, porque sabe que si no duermes, te mueres.”


¿CÓMO AFECTA A LA CALIDAD DE VIDA?


La calidad de vida de quienes sufren este problema del sueño se ve muy deteriorada ya que el sueño constituye un proceso de reparación que permite tener un rendimiento óptimo durante el día posterior.


Afecta drásticamente al ánimo presentando gran irritabilidad, y si el problema se mantiene a lo largo de los meses comienzan a aparecer síntomas de depresión y dificultades en la concentración, atención y memoria.


El insomnio aumenta el absentismo laboral y la siniestralidad en el trabajo ya que el sistema inmune empeora y el insomne es más vulnerable ante las enfermedades. En algunos trabajos en los que la vida del paciente puede estar en peligro (conductores, trabajos en altura, etc.) pueden producirse importantes accidentes por la falta de sueño reparador. Los últimos estudios apuntan también a que la falta de sueño está muy relacionada con algunos tipos de cáncer.


Las relaciones sociales se ven ampliamente afectadas también, el paciente debido a esto va disminuyendo progresivamente su vida social llegando a tener pocas o nulas relaciones humanas. Sienten que nadie lo entiende y que los demás tienden a identificar esto como una locura. Se ven agravados el aislamiento, la desconfianza y la aparición de nuevas patologías.


TRATAMIENTO


Para tratar la fobia a dormir se emplea una combinación de estrategias de tipo cognitivo-conductual para el insomnio y, según el caso, medicación. Cada individuo es diferente por lo que es absolutamente imprescindible encontrar las causas para buscar el mejor tratamiento.

Los tratamientos suelen ser con los pacientes a base de charlas, terapias, etc. donde se intenta buscar en el subconsciente esa causa e ir paulatinamente eliminando ese temor. Entre los tratamientos menos convencionales se encuentran la hipnoterapia o la programación neurolingüística. Aunque si el paciente no se da cuenta de forma consciente de este temor poco hay que hacer.


Existen algunas asociaciones como la CTRN Oneirophobia, un grupo dedicado exclusivamente al manejo de las fobias y los ataques de ansiedad que brindan la posibilidad de acceder al tratamiento online.

Es fundamental aumentar la conciencia sobre la existencia de ese tipo de patologías y su investigación, absolutamente nadie está exento de padecerlas. Lo mismo pasa con las enfermedades raras, que al ser casos muy puntuales no les interesa ni a la medicina ni a la psicología investigar ni encontrar soluciones. Si hay algún tipo de solución es en clínicas privadas, carísimas e inaccesibles muchas personas.

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