• elmundoenpalabras

PERFIL DE UN SOCIÓPATA: IDENTIFICANDO AL DEPREDADOR.


Psycho by Sangelus

Muchos de nosotros habremos visto Mentes criminales o Elementary y tengamos un concepto creado sobre la sociopatía que depende más del sensacionalismo cinematográfico y su necesidad de vender un producto que de la realidad en sí. No siempre un sociópata es alguien que vaya cometiendo delitos allí donde va. Son personas como nosotros, que actúan como nosotros y caminan entre nosotros sin ser detectados. Puede ser tu compañero de trabajo, tu vecino o incluso un miembro de tu familia.


Según la psicóloga de Harvard Martha Stout, una de cada 25 personas es sociópata. Esto puede representar un verdadero problema para la sociedad actual. Ya veremos más adelante el motivo.




¿Qué entendemos por sociopatía?


Este trastorno se define como «una afección mental por la cual una persona tiene un patrón prolongado de manipulación, explotación o violación de los derechos de otros», según la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos. La clave radica, esencialmente, en la incapacidad para sentir culpa o empatía.


Suena aterrador, sobre todo porque la conciencia no es visible y puede ser falsificada. Para hacerlo aún más difícil, los sociópatas son excelentes actores. La investigación sugiere que estos individuos no poseen emociones básicas tales como el amor, la calidez, cercanía genuina o responsabilidad, sin embargo, saben emularlas bastante bien. Lo cierto es que incluso a los profesionales de la salud mental les puede resultar muy difícil identificar a un sociópata, confundiéndolos a menudos con personas que padecen otro tipo de patologías.


Según la psicóloga Alba Aguilar, “la conducta antisocial engloba todos aquellos comportamientos que puedan constituir un peligro para la sociedad o en los que se infrinjan las normas básicas de convivencia social”.


La violencia se manifiesta en estas personas frecuentemente dependiendo del sistema que las rodee y de su tolerancia hacia sus comportamientos. La familia muchas veces no tiene más remedio que aceptar que esa persona es así, sin embargo, fuera de este ámbito, se suelen crear conflictos continuamente ya que el individuo debe estar sujeto a normas sociales más rígidas que las familiares.



¿Qué caracteriza a un sociópata?


La característica esencial de este trastorno es un patrón general de desprecio y de violación de los derechos de los demás así como la falta de sentimiento de culpa.

  • Ausencia de sentimiento de culpabilidad o remordimientos: Un sociópata se comporta de forma dura y cruel sin mostrar ninguna reacción, actúa como si nunca hubiera pasado y está dispuesto a herir a quien sea y en cualquier momento si con eso logra sus objetivos. Desgraciadamente, es por eso que muchos de ellos son personas con gran éxito, pues no sienten remordimientos tras “pisotear” los derechos de los otros. Manipulan a los demás ya sea directamente o indirectamente, y tienen una gran comprensión de la debilidad humana y además, disfrutan explotándola. Se aprovechan de la gente débil porque sabe que son blancos fáciles y a menudo se alejan de las que son igual de fuertes que ellos ya que les incomodan. Le gusta enormemente tener el control de la situación.

  • Carecen de emocionalidad: pueden estar frente a un acontecimiento altamente doloroso y no mostrar la más mínima emoción (desprecio silencioso). Los estudios indican que los sociópatas no demuestran ansiedad frente a imágenes perturbadoras o cuando se les da pequeñas descargas eléctricas, mientras que las personas normales registran ansiedad y miedo ante estas situaciones.

  • Nunca aceptan la culpa de sus actos, errores o faltas. Su respuesta habitual es culpar a otro y ponerse en el papel de víctima. Si casualmente aceptan la responsabilidad, lo harán por interés propio, de cara a la galería.

  • Incumplimiento reiterado de las normas sociales. No solo no las cumplen, sino que las desprecian. Suelen tener actuaciones repetidas que son motivo de detención. Presentan baja tolerancia a la frustración, así que tratan de conseguir lo que quieren como sea. También se caracterizan por escaso control de la impulsividad, de ahí que presenten actitudes agresivas con frecuencia.

  • Problemas para interpretar el significado de las cosas, lo que les lleva a tener una imagen de sí mismos muy errónea. Poseen un gran ego, los sociópatas son tremendamente narcisistas y se creen las personas más extraordinarias del mundo. No les afectan las críticas y presentan delirios de grandeza. Están convencidos de que merecen que les sucedan cosas extraordinarias y sin tener que esforzarse por ello.

  • Engaños y mentiras repetidas para estafa, provecho o placer personal. Mienten constantemente ya sea sobre su pasado, lo que hace o deja de hacer, etc. y se sienten a gusto haciendo de su vida una mentira. De hecho, los verdaderos sociópatas perciben incomodidad cuando dicen la verdad.

  • Irresponsabilidad constante. Se manifiesta por la incapacidad repetida de mantener un comportamiento laboral coherente o cumplir con las obligaciones económicas.

  • Ofrecen un encanto superficial. Los sociópatas son individuos que se muestran realmente encantadores, divertidos, confiables o interesantes, para así lograr lo que desean. Poseen la capacidad de cautivar a casi todo el mundo pero en realidad albergan fuertes inclinaciones antisociales, incluso pueden vivir aislados sin sentirse deprimidos durante días o semanas.

  • Tienen pocos amigos de verdad y suelen negar el contacto con los miembros de su familia. Esto puede ser debido a diversas causas, muchos han tenido una infancia difícil. En general hay una falta de conexión con el pasado.

  • No aprenden de las experiencias y es habitual que no sepan encauzar su vida debidamente. A pesar de los castigos por sus malas acciones, el sociópata con frecuencia seguirá con el mismo comportamiento aún sabiendo que si es cogido se le castigará de nuevo. El ejemplo clásico es el violador que sale de la cárcel y viola otra vez. Probablemente ningún castigo logre cambiar las costumbres de un sociópata.

La falta de remordimientos es lo que hace precisamente que estos comportamientos no sean fáciles de modificar por parte de los especialistas, ellos consideran que lo que hacen es lo que hay que hacer y no sopesan que sus conductas sean las inadecuadas, sino que lo son las de los otros.


Al contrario de la imagen que tenemos del cine o la televisión, los sociópatas no son grandes planificadores, son personas que se dejan llevar con facilidad, así que es complicado que lleguen a meditar sus acciones.



¿En qué se diferencia un psicópata y un sociópata?


Realmente la diferencia entre ambos conceptos es más práctica que otra cosa. Aunque puedan parecer cosas diferentes la diferenciación entre los términos proviene de los códigos penales antiguos, donde servían para determinar si existía una causa eximente o no del delito, así que el concepto de ‘sociopatía’ hace referencia a una figura delictiva y no a una que se incluya en el capítulo de trastornos mentales y de comportamientos de la Clasificación Internacional de Enfermedades.


Algunas corrientes en psicología, que hacen distinción entre ambos términos, apuntan que, mientras la psicopatía es innata y está presente desde el nacimiento, la sociopatía se construye a través del aprendizaje. Se apoyan también en que los psicópatas tienden a ser mejor planificadores, mientras que el comportamiento sociópata es más errático e impulsivo.



Origen del trastorno


No se sabe con toda seguridad cuál es el origen del trastorno, pero se conoce que hay factores genéticos que predeterminan estos comportamientos, y que muchas veces lo han padecido los padres. Sin embargo también hay una parte ambiental o del entorno que lo matiza.


La probabilidad de desarrollar un trastorno antisocial de la personalidad en la vida adulta se incrementa cuando se inició en la infancia un trastorno de conducta o de déficit de atención. El abuso infantil, la paternidad inestable o irregular o la disciplina parental inconsistente aumentan la probabilidad de que el trastorno de conducta se convierta en uno de la personalidad antisocial. Es decir, incrementan la probabilidad de que la persona se convierta en sociópata.


Estos comportamiento comienzan a observarse durante la adolescencia, aunque el diagnóstico definitivo no puede hacerse hasta que cumpla los 18 años ya que es en ese momento cuando la personalidad termina de formarse y se considera que la persona ha alcanzado la madurez. Así que, si los comportamientos disruptivos y las conductas tendentes a la transgresión social no disminuyen tras la adolescencia sino que incluso se acentúan, existiría un problema que requeriría de consulta médica.



Instantánea de un sociópata


El sociópata con frecuencia carece de empatía y tiende a ser lo que podíamos entender como una persona cruel. Asimismo es cínico y despectivo con los sentimientos, derechos y sufrimientos de los demás. Suele tener una concepción de sí mismo elevada, excesivamente segura y mostrarse arrogante y engreído. Además, cuenta con una capacidad verbal voluble y artificiosa, por ejemplo, usa términos técnicos o de una jerga que podría impresionar a alguien que no esté familiarizado con el tema.


Un sociópata también puede ser irresponsable y explotador en sus relaciones sexuales y de pareja. Esta irresponsabilidad se extiende a su rol como padre. Esto se evidencia por la malnutrición o las afecciones resultantes de la falta de una higiene mínima con sus hijos.


También puede llegar a no ser autosuficiente, empobrecerse o incluso quedarse sin hogar y pasar mucho tiempo en instituciones penitenciarias.



Otros trastornos mentales que suele sufrir un sociópata


Puede experimentar disforia, con dificultad para soportar un mínimo nivel de estrés o una marcada incapacidad para tolerar el aburrimiento, ya que porque por sí mismo difícilmente encuentra entretenimiento. Puede haber desarrollado ansiedad, depresión, trastornos por consumo de sustancias, por juego (ludopatía) y problemas del control de los impulsos.


También suele tener características de identidad que le hace propenso a la personalidad límite, histriónica y narcisista.



¿Cómo tratar a un sociópata?


Hay muy pocos sitios que tengan unidades orientadas específicamente a este tipo de trastornos de la personalidad y generalmente la mayor parte de ellos terminan en las prisiones como consecuencia de sus comportamientos delictivos. Generalmente ni siquiera ahí reciben tratamiento, en primer lugar porque, si se lo ofrecen, puede que lo rechazaran ya que no son conscientes de estar enfermos. Por norma general los centros penitenciarios no suelen tener la capacidad para tratar a este tipo de pacientes por carecer de especialistas en psiquiatría.


Los tratamientos no siempre son efectivos, porque no son trastornos que sean fácilmente tratables ni con psicoterapia, ni con psicofármacos, ni con la combinación de ambos, que es lo que se suele hacer.


Es el entorno familiar el que debe permanecer atento a los comportamientos que transgredan las normas cívicas y sociales, sobre todo si continúan tras el crecimiento.



Uno de los casos más famosos


Uno de los casos más mediáticos que ha tenido a una persona ‘sociópata’ como protagonista fue la Masacre de Columbine, perpetrada en la escuela secundaria de Columbine, en Colorado (Estados Unidos). El resultado fue de 13 muertos y 24 heridos. Los asaltantes fueron Dylan Klebold de 17 años y Eric Harris de 18, que se suicidaron tras los tiroteos.


Antes de la matanza Dylan y Eric habían elaborado vídeos y escrito diarios. Habían planificado durante un año los sucesos: trazaron planos del instituto, decidieron dónde colocarían los explosivos y calcularon el tiempo que les llevaría hacerlo. También se dedicaron a confeccionar un arsenal, para el que fabricaron bombas caseras y adquirieron armas.


Para la ocasión, Harris llevaba una camiseta en la que podía leerse “Natural Selection” y Dylan otra con la palabra “Ira”. Además, se equiparon con una carabina, una pistola automática y con dos escopetas con la intención de disparar a los sobrevivientes de las explosiones. Finalmente, estas no se produjeron, con lo que entraron en el edificio donde provocaron dos tiroteos, uno en la cafetería y otro en la biblioteca.


Tras estudiar los diarios personales y los vídeos que dejaron, se concluyó que Harris padecía una clara tendencia sociopática que le imposibilitaba sentir culpa alguna por sus actos además de profesar un odio generalizado hacia la sociedad. Sobre Klebold concluyeron que estaba inmerso en una profunda depresión y que poseía tendencias suicidas.



Conclusión


No todas las personas que presenten alguno de estos rasgos es necesariamente un sociópata, pero si ves signos preocupantes en alguien que conoces, no seas su amigo. Si trabaja contigo o está dentro de tu círculo, es probable que no puedas evitarla completamente, pero trata de mantener tanta distancia como sea posible. Recuerda que un sociópata puede ser capaz de detectar tu distanciamiento y, como resultado, podría querer atraer aún más tu atención, de modo que mantente firme y decidido a pasar el menor tiempo que puedas con esa persona. Sé tan aburrido como sea posible, no les alegres el día. Los sociópatas se aburren con facilidad. Esto incluye no darles entretenimiento emocional: mantén la calma cuando hables con uno de ellos y no te emociones o discutas. Lo que el sociópata diga o haga de forma hiriente, haz que rebote y, sobre todo, no le excuses, no lo defiendas, en su lugar, hazlo responsable por sus acciones.




1,227 vistas2 comentarios

¡SÍGUEME! 

  • Facebook Social Icon
  • Twitter Social Icon

©2018 by  Arima Rodríguez